Me acabo de ver un falso documental (o tal vez una película de ciencia ficción, no sé cuál será el rótulo que más les gustaría a quienes la hicieron, en todo caso sólo pueden escoger entre esos dos). Se llama: “Zeitgeist” (sí ya sé, ..., es vieja). De tanto navegar fui a dar con esta cosa (es fácil encontrar el link en google video para el que la quiera ver, pero me niego a ponerlo aquí, me daría un poco de vergüenza). Aclaremos que nada tiene que ver con el espíritu de la historia de la filosofía hegeliana... o al menos no existe ningún vinculo serio entre lo uno y lo otro.
Es una película de estas que habla de la teoría de la conspiración, los tipos ricos de Bilderberg, las reuniones francmasónicas que se celebran desde finales del Jurásico para gobernar mi vida, tu vida y la de tu perro (con una terquedad asombrosa a través de los milenios), la iglesia conspiradora (como si no fuera abiertamente grotesca) y esas cosas que tan rentables son por estos días . Bueno, hasta ahí todo bien, a veces estas parodias estilo Código da Vinci son divertidas, así que me la vi.
La primera parte es una “desenmascaración” del cristianismo... humm...no, no lo es, eso es sólo lo que pretende. ¡baj! no hay que ser cristiano para saber que o está mal hecha intencionalmente, o quién la hizo en sólo quería vender una idea propagandística, o que en realidad pude haber gente muy falta de talento y de cerebro con recursos ociosos (o lo que me temo, una mezcla de las anteriores) . No sé mucho de mitología egipcia, pero sí algo de mitología griega, y eso de comparar a Dionisio con Jesús y con el dios del sol (que vendría siendo más o menos Apolo por derecho propio, ¡justo la antítesis de Dionisio según Nietzsche!), resulta francamente insultante... lo anterior para poner un ejemplo, pero está lleno de “errores” y mentiras a borbotones. La primera parte me decepcionó, y eso que ya vengo predispuesto a creer todo lo anticristiano que me digan. Es una basurita.
Aclaro, por si las moscas, que no soy cristiano, ni mucho menos judío (¡!), pero esa posición atea tan de moda por estos días, me imagino que inspirada en la postura ateo-fundamentalista de Richard Dawkins, tampoco es mejor que la de los cristianos que salieron a contradecir Zeitgeist con flacos argumentos, que parecían, esos sí, destinados a minar las bases de las religiones judeo-cristianas. Eso de que la “probabilidad” de que no exista un creador es my alta, ¿qué significa? ¿de cuánto es? ¿del 80%, o del 40%, o del 98%?, ¿utilizamos los teoremas del límite central? ¿o los resultados no son asintóticos?, ¿la muestra es grande o pequeña?, ¿cómo puedo calcular una probabilidad de algo que no tiene eventos?; por otra parte ¿desde cuándo en lógica se prueban negativos?, hasta dónde recuerdo no puedo probar que NO hay cerdos verdes, aunque lo intuya, a menos que repase cada resquicio del universo buscándolos y aun así nada garantiza que no estén escondidos en un lugar en donde mi limitada visión me traicione. Involucrar la probabilidad en el debate filosófico de la existencia de Dios es una payasada, que demuestra la falta de comprensión de ésta y una grave falta de razonamiento lógico, tan seudo científica como la de quien afirma sin pruebas (obviamente) la existencia de Dios (al menos los segundos no pretenden hacer ciencia, esa es la ventaja de fe).
La segunda parte de la película me gustó más, era la idea recalentada hasta la saciedad de que el 9-11 fue “made in USA”, lo cual es más o menos evidente, por no decir que es una perogrullada,..., y lo de que Bush hijo, padre y abuelo, necesitaban asustar a los gringos para lograr empezar las guerras en Iraq y Afganistán (supuestamente es Irak según las últimas de la RAE, pero me niego, va con “q”), pues la historia ya lo confirmó. La parte de los edificios que se caen como si hubiesen sido demolidos es “schoking” , pero ya la había visto antes, no sé si en algo de lo que hacía el gordo Moore cuando hacía cosas medio buenas, o no sé sin en otra parte, en fin. Lo que ya todo mundo sabe más o menos entre líneas, lo dijeron bien.
La tercera parte, esa sí me indigno. Hay que ser muy atrevido para creer a la gente tan imbécil al llevarlos por el “derrotero lógico” en su explicación de las motivaciones tras la creación de un banco central y su forma de operar. Según ellos el banco central está hecho para prestarle dinero al gobierno y a la gente del común, cargándole un interés por ello, situación que nunca termina y por ende es como un juego de Ponzi que se retroalimenta ad infinitum (ya que se debe aumentar la oferta monetaria a través de la emisión de dinero para pagar esta deuda, ¡pero entonces la deuda aumenta nuevamente!) ... me aburre absurdamente argumentar lo contrario, siento como si alguien me estuviera afirmando que la luna es de queso y tuviera que negárselo, o que mi pelo es rojo cuando es evidente que no lo es, es de estas cosas que más valdría quitarle el saludo a quien lo pregunte, pero bueno... para empezar ¿en dónde están los ríos de gente haciendo fila en el banco central para pagar su deuda? ¡flaco servicio le hace una deuda a los banqueros centrales, que nunca es saldada y que nadie, sino ellos mismos, sabe que existe! (de hecho técnicamente hablando el dinero sí es un pasivo, ¡pero del banco central con la gente, no al revés!, por eso se le llama dinero fiduciario) . Por otro lado, ¿no será que la oferta monetaria aumenta incesantemente para financiar el hecho de que cada vez más gente consume más bienes y por ende se necesita más plata para que tales bienes circulen ?... Es insultante que jueguen con la ignorancia de la gente de esta forma. Y es indigno que los académicos no se manifiesten para frenar una campaña desinformativa de este tipo. Si es cierto que 5 millones de personas lo han visto, puede llegar a haber confundidos... de hecho los hay, como tristemente descubriría después.
Al terminar de ver la pelí me entró curiosidad de: ¿hasta donde podía llegar el impulso de esta gente?, de ¿cuál había sido la reacción del público y los medios serios, en su momento, cuando fue lanzada por Google esta propaganda?, y ... ¡oh sorpresa!, las cosas fueron más allá de lo que esperaba. Existe todo un movimiento con el nombre de la película y una bobería a escalas magnas llamada Proyecto Venus. Es una cosa con buenos recursos, que a cualquier persona medianamente culta le recuerda al gran hermano de Orwell en 1984. Sí señores, denuncian la homogenización y la dominación como planes milenarios de una elite humana, y son ellos los que quisieran ver socavadas las libertades individuales en un proyecto utópico, pretendidamente a-histórico (como si esto fuera posible), en una cruzada sinsentido en la que las máquinas trabajarán por nosotros, pero también nos gobernarán y en donde todos nos dedicaremos a la vida contemplativa, al haber sublimado nuestro bajos instintos en una “economía de los recursos”. ¿Economía de los recursos he dicho?, quieren decir de recursos ilimitados (¡nunca antes vista tal sandez!), como si pudiéramos ampliar el tiempo, la tierra, la tecnología, los mares, los animales, las playas, las plantas, el agua potable, la infraestructura, al ritmo que deseáramos con sólo imaginarlo.
Es una cosa realmente aterradora. Esta gente de veraz quiere convencer al público de que la escasez es un término inventado por el capitalismo, y de que existen formas superiores a la democracia para expresar las libertades individuales. Pretenden reciclar ideales utópicos de la eliminación de las clases sociales y el dinero como fetiche, tal y como lo hicieron los fracasados regímenes comunistas a lo largo y ancho del mundo en el siglo pasado (y aún lo hacen hoy, Cuba, Corea de Norte ...). Al mismo tiempo pretenden que no es comunismo, sino que es una especie de anarquismo que vendrá irremediablemente como fuente del mismo discurso panfletario,a la Marx, en el cual la opresión de la clase trabajadora terminará tarde o temprano en la tan anhelada revolución. Es un collage franquensteiniano de ideologías muertas, comunistas, fascistas y anarquistas y de New Age. Tienen razón al decir que no es comunismo, ni anarquismo, ni utopismo, ni nada de eso. Porque la verdad es que no es nada, me imagino que su única razón de ser es timar a los pobres pendejos que en medio de sus desazón consumista (ver entrada anterior) quieren tirar la plata al primero que los quiera “rescatar”. Este tipo de organizaciones deberían ser tratadas como un problema de salud pública en el mundo occidental y a sus seguidores deberían alfabetizarlos, unas buenas clase de historia universal y algo de economía, no vendrían nada mal.

